viernes, 14 de septiembre de 2012

¡Oh, Dios mío!


Después de 2 semanas de clase, es lo único que puedo decir. La primera semana fue “relajada” porque la gente iba probando de un grupo a otro. Sin embargo, esta semana ya ha sido diferente.  Más estudio, más deberes, más sueño…más de todo.  Os voy a hacer una breve introducción de cada una de las clases y profesores que tenemos:

- Jingdu, o lo que viene siendo gramática y redacción. Estar en esta clase es como morir lentamente. La profesora, bautizada como ‘la señora’, es una mujer mayor muy adorable pero a la que nadie entiende.  A la pobre mujer la tenemos desesperada porque ya no sabe qué hacer para que la entendamos. Además, como no teníamos suficiente con preparar los textos para la clase siguiente, ahora le ha dado por mandarnos millones de deberes. ¡Yupi!

- kouyu (conversación): Pensaba que iba a ser la peor clase de todas porque mi nivel de chino hablado es pésimo no, lo siguiente, pero la verdad es que lo estoy llevando mejor de lo que pensaba básicamente porque la clase se basa en leer en voz alta las frases del texto todos juntos y luego hacer frases de gramática. De la profesora, ¿qué decir? Es encantadora, siempre viste estupendísima y cuando dices algo mal, te corrige riendo. Desde aquí, y como ha dicho Mark en su blog (Relatos de un tal Make), me declaro FAN de esta mujer.

Yuedu (comprensión lectora): En la clase vamos sobreviviendo y el profesor habla bastante lento y se ve simpático. El problema llega cuando llegamos a casa y tenemos que preparar los textos para el día siguiente. Son textos de 10 líneas o menos pero tardo como media hora en preparar cada uno porque conozco 2 de cada 10 palabras. Ahora estaréis pensando que debería irme al nivel básico pero es que las palabras de estos textos son dignas de mención: brújula, marca de agua, astronomía… Vamos, ¡lo más básico de un idioma!

- Tingli (Listening): En esta clase voy a morir mucho. El profesor, resulta que está bautizado como…

明白老师 (mingbai laoshi)  

明白significa ‘entender’ y 老师 ‘profesor’. ¿Por qué este nombre? Porque se pasa toda la clase preguntándonos: ¿Lo entendéis? Todos contestan que sí pero yo la verdad es que no me entero de prácticamente nada. Así que cuando salgo de esta clase, estoy deprimida porque me doy cuenta de que mi chino es una mierda. Pero a base de palos se aprende.

En conclusión, mi día se centra en ir a clase, comer y estudiar. Me paso la vida buscando nuevas palabras en el diccionario y a este paso llegaré a las 1000 palabras nuevas en un mes (mínimo). Estamos todos un poco cansado de estar todo el día así y hemos llegado a la conclusión de que tenemos ‘resaca de caracteres’.  Hemos buscado ya tantos caracteres y palabras nuevas, que estamos saturados. Lástima que no haya un remedio para este tipo de resaca como el de ‘noches de desenfreno, mañanas con ibuprofeno’; así que lo único que podemos hacer es sobrellevarlo como podamos y mientras tanto, seguir buscando palabras nuevas. ¡Porque esto es un no parar!

Pero no todo es estudiar, también vivimos momentos curiosos dónde no sabes si reír, llorar y momentos en los que te quedas en shock absoluto. Aquí os dejo algunos ejemplos:

a)      Caso curioso 1: la señora gritona. El otro día íbamos Mark, Meri y yo al supermercado (sí, otra vez). Íbamos tan felizmente caminando cuando de repente escuchamos un grito AAAAHAAAA. ¡Menudo susto nos llevamos! Comenzamos a mirar alrededor para ver de donde procedía ese sonido y vimos a una mujer en medio de la calle haciendo una clase de ejercicio donde doblaba las piernas a la vez que gritaba. Después de 2 minutos haciendo esto, hizo un movimiento rollo espiritual y siguió su camino.

b)      Caso curioso 2: ¿cuántos años tienes? Sí amigos, yo en este país me pregunto cuántos años tienen los estudiantes de esta nuestra maravillosa universidad. Os estaréis preguntando el porqué. Pues bien, la cosa viene porque he visto a gente saltando a la cuerda,  llevan ropa y material escolar infantil… [Quiero aclarar que el hecho de que yo tenga material escolar infantil es porque soy una friki pero que no lo considero una cosa normal para ser una universitaria de 23 años].

c)       Caso curioso 3: foto de grupo.  El martes tuvimos la presentación oficial del curso y también nos hicimos una foto de grupo. A las 8 de la mañana teníamos que estar enfrente del edificio donde hacemos clases y allí había montado una especie de tarima con diferentes niveles. De repente, un señor nos comenzó a hablar en chino y a  dividirnos entre chicos y chicas. Después, de más alto a más bajo en diferentes filas. Cuando ya nos tenían a todos en unas 6-7 filas, comenzamos a subir a la tarima. Pero no como nosotros quisiéramos. Primero los chicos en la parte de arriba y luego todas nosotras (en plan sumisión al hombre). Estuvimos como 10 minutos para colocarnos porque nos hacían cambiar de fila cada dos por tres. Yo estaba en la punta y estaba temiendo por mi vida porque aquella tarima no se veía muy segura.  Cuando ya estábamos todos colocados, el fotógrafo loco comenzó a gritar: ¡Uno, dos, tres… preparadoooooos! Lo que en chino viene siendo: 一, 二, 三 准备(yi, er, san, zhunbeeeeeeei) Ya tenemos cachondeo asegurado cada vez que nos hagamos una foto.

Mañana tenemos la renovación del visado, así que ya os contaré como va y también escribiré unas líneas sobre nuestro maravilloso coordinador Li Peng.

明白吗?

(¿Entendido?)

domingo, 9 de septiembre de 2012

Experiencias del día a día


Después de casi 2 semanas aquí, todavía me sigo sorprendiendo de muchas cosas (y lo que me queda) porque está gente está media loca. Pero poco a poco me voy acostumbrando a la vida aquí y el hecho de vivir en una residencia llena de occidentales, ayuda a sobrevivir en esta ciudad.  Para que os hagáis una idea de cómo es mi día a día aquí, os voy a contar alguna que otra anécdota:

Supermercados: Nos encantan. Nos pasamos la vida en ellos. Generalmente vamos a dos; Tesco y Century Mart. Los dos tienen cosas muy curiosas pero cabe destacar algunos de los productos que hemos encontrado en Tesco.

- Alitas de pollo a granel: Una caja enorme llena de alitas de pollo y los chinos cogen y tocan las que quieren. Si la que han cogido no les convence, la sueltan y prueban con otra.

-Oreos de colores: Porque en España somos muy aburridos. ¿Qué es eso de tener solo un sabor para las oreos? Aquí tienen de todo: menta, arándanos, melocotón, naranja, pastel de cumpleaños… Todavía no me he atrevido a probarlos, pero tiempo al tiempo.

-Pastas gallo: Dentro del supermercado hay un pasillo dedicado a productos internaciones y allí encontramos Pastas Gallo, para sentirnos como en casa. Aunque es un poco más caro que en España.

- Peces leprosos: ¡Juro que nunca comeré pescado en este país! Aquí está muy de moda tener a los peces vivos en peceras dónde puedes elegir el que más te guste. Sin embargo, algunos de ellos están flotando muertos entre los otros y algunos tienen manchas raras en la piel que me hace dudar de lo bueno que puede ser ese pescado. En el fondo, después de ver los ríos y lagos de esta ciudad, entiendo que haya peces así.

Restaurantes: Al lado de nuestra residencia, hay un edificio de 3 plantas con diferentes restaurantes. En la primera planta puedes comer comida china (aunque nos han recomendado que no vayamos). La segunda también es de comida china en plan self-service, buena y barata. En la tercera planta es donde vamos más. Hay un  restaurante “western style” que está bastante bien y es baratillo. Como siempre, hay cosas “graciosas” para contar:

- La señora que cobra: En el restaurante de comida occidental, siempre está la misma señora cobrando. Porque allí tienes que apuntar los platos que quieres y luego ir a pagar. Pues bien, siempre que vamos con la lista de platos, hay uno o dos que no tienen y tenemos que elegir otra cosa. Así que el día que tenga todo lo que queremos, haremos una fiesta.

- Escoba multiusos: Porque tener un trapo para limpiar las mesas y una escoba para barrer el suelo está pasado de moda. Aquí lo que se lleva es barrer las mesas con una escoba llena de mierda. Nota mental: nunca poner nada encima de las mesas del restaurante de comida china.

- Fumar mientras trabajas: En China, fumar es lo más normal del mundo y aunque haya carteles de “Prohibido fumar”, la gente fuma en todos lados. Obviamente, los trabajadores de la cantina no iban a ser menos y mientras te recogen los platos sucios, van con su cigarrito encendido.

- Canciones: En el restaurante western sólo tienen un disco de música y cada día ponen las mismas canciones. La más popular es “love story” de Taylor Swift. Nosotros ya nos la sabemos casi de memoria y estamos pensando planear un lipdub con los camareros del restaurante para final de curso. Tenemos 9 meses para preparar una buena coreografía.

Más anécdotas…en futuras entradas del blog! Sólo deciros que está semana Meri y yo hemos hecho una de las mejores inversiones desde que llevamos aquí. ¡Nos hemos comprado un router con wifi! Ahora internet nos funciona mejor y con el wifi podemos usar el whatsapp en nuestra habitación, así podemos estar más en contacto con vosotros.
Y después de esto, me despido porque ya me he enrollado bastante.

¡Muchos besos!


jueves, 6 de septiembre de 2012

De excursión al hospital


El otro día nos llamó nuestro querido coordinador (entiéndase la ironía) al teléfono de la habitación para decirnos que al día siguiente a las 9.30 de la mañana teníamos que quedar en el lobby para ir al hospital para repetirnos algunas pruebas médicas.  Cuando colgué estaba en shock, así que bajamos a hablar con él para que nos explicara detenidamente cuál era el problema.

Resulta que todos nos teníamos que repetir alguna que otra prueba. Yo, por suerte, solo tenía que repetirme el análisis de sangre, pero mi compañera de habitación Meri tenía que repetir todo porque en el centro médico de la UAB se habían olvidado de ponerle un sello. Desde aquí, ¡gracias!
Pero aquí no acaba lo divertido del asunto. Teníamos que pagar por volver a hacernos los tests y si mirabas la lista de personas que tenía el coordinador, te dabas cuenta que sólo los japoneses y los coreanos tenían todo bien. ¿Casualidad?

Además, teníamos que estar desde las 12 de la noche hasta vete-tu-a-saber-qué-hora sin comer ni beber nada.  Mi nivel de indignación y cabreo llegaba a límites inimaginables en ese momento.
Por la mañana del día siguiente nos levantamos para ir a clase, aunque teníamos la mente en el hospital y no parábamos de pensar dónde nos iban a llevar y qué nos iban a hacer. Fuimos al hospital en coche. Cabe destacar que íbamos 8 en un coche de 7 personas. ¡Viva la seguridad china!

Cuando llegamos tuvimos que hacer una cola bastante larga para hacernos una foto y pagar (aquí pagas por todo).  Luego volver a hacer cola para el análisis. Estaba un poco preocupada por la higiene del hospital porque los chinos tienen fama de no ser muy limpios pero tengo que reconocer que la mujer me ha sacado sangre mejor que muchos enfermeros españoles y sí, las agujas eran nuevas para cada persona. ¡Gracias a dios!

Lo más curioso/asqueroso de toda esta historia era lo de las muestras de orina. La gente tenía que ir al baño con un mini vasito de plástico  a hacer sus necesidades y luego entregarlo a una enfermera. Hasta aquí todo normal. Pero, hay que recordar que en China los lavabos son un agujero en el suelo dónde no hay papel higiénico, así que ya os podéis imaginar la odisea que puede ser eso para una chica.

Pero la historia no acaba aquí. Cuando entregaban el bote con la orina, la enfermera sólo recogía una muestra y el resto tenían que tirarlo en una papelera que estaba en el pasillo. ¡puagh!

Yo esta prueba no he tenido que hacerla pero desde aquí voy a hacer una mención especial a Meri porque ha tenido que pasar por todas las pruebas (radiografía, electrocardiograma, prueba de visión, ecografía, análisis de sangre y muestra de orina) y lo ha superado como una campeona. ¡Ole tú!
A las 12 del mediodía y después de 14 horas sin comer ni beber nada, estábamos medio desmayados, así que hemos ido a ponernos las botas en el restaurante “western” que tenemos en el campus.

En conclusión, ha sido un día duro, pero no os preocupéis, ¡sigo viva! Y no os preocupéis que seguiré dando noticias desde China siempre que internet me lo permita. 

Conectando desde China…


¡Ya tengo móvil chino! Aunque no ha sido fácil conseguirlo. Como ya os conté en la otra entrada, hace unos días estábamos paseando por una calle llena de tiendas y decidimos entrar a una tienda de telefonía “China Mobile” para preguntar cuánto nos costaría una tarifa baratita y el móvil más cutre del mercado.  El policía nada más vernos nos dijo “Hello” (lo único que sabía en inglés) y luego se nos puso a hablar en chino y no entendíamos nada. Al ver nuestras poker faces, le dijo a una chica que hablaba inglés que nos atendiera.  Después de pelearnos por entendernos, la conclusión a la que llegamos era que teníamos que ir con un amigo chino a comprarnos el móvil.

Al volver a la residencia, le preguntamos a unos chicos si aquello era verdad y nos dijeron que sí, que la persona china es como una garantía por si nosotros no pagamos. Así que el otro día fuimos con una chinita muy maja que se llamada Daniela (su nombre portugués) a comprarnos la tarjeta para el móvil.

Fuimos a una tienda pequeña dentro de nuestro campus y justo en la entrada tenían una pizarra con números de teléfonos y teníamos que elegir uno. Después escogíamos una tarifa para pagar al mes y por supuesto, cogimos la más barata que era de 18 yuanes (unos 2,25 euros) En esa tarifa te entran 30 min gratis al mes y 100 mensajes. ¡Aprended compañías telefónicas de España!

Hasta aquí todo parece sencillo. Lo lioso llega cuando nos dicen que tenemos que pagar 55 yuanes por el número, la tarjeta sim y una tarifa de internet que tenemos que cancelar a finales de noviembre. Además, si pagamos 100 yuanes no teníamos que volver a pagar hasta que se nos acabara el saldo, porque lo que no te gastas en un mes, se te pasa al mes siguiente. ¿Vosotros lo entendéis? Porque yo no mucho, pero ya veremos cómo sigue la cosa.

Como cortesía de la casa, nos regalaron un paraguas transparente con topos lilas (muy a la moda).
Después de todo este lio, ya teníamos número y tarjeta pero nos faltaba el teléfono en sí. Yo tenía uno que me había traído de casa pero me di cuenta de que, obviamente, al ser un teléfono español no puedo leer los caracteres chinos y me he tenido que comprar un cutre móvil (otro para la colección) por 199 yuanes que son unos 25 euros. ¡Y era el más barato! Así que eso de que en China los móviles están baratos es MENTIRA.

A modo de información: si alguien quiere llamarme, se puede comprar una tarjeta para llamar a China y pedirme el número. Son baratas, ¡así que espero llamadas! 

lunes, 3 de septiembre de 2012

Examen de nivel y primer día de clase


Ayer, domingo 2 de septiembre de 2012, teníamos el examen de nivel. Al principio yo pensaba que sería solo escrito pero el día de antes me enteré que también teníamos examen oral. Así que como podéis imaginar, estaba acojonada.  El examen no fue mal del todo, aunque tengo que reconocer que mi chino hablado es bastante pésimo. ¡Pero para eso estoy aquí! 

Al final conseguí que me pusieran en el nivel que quería. Sin embargo, el profesor ya me advirtió que ese nivel (intermedio 2) podía ser un poco difícil para mí. MIEDITO

Después teníamos que ir a hacernos una foto para el carnet de estudiante y la cosa fue más o menos así (os lo traduzco al español pero la conversación fue mitad en chino, mitad en inglés):

A. ¿Cuál es tu nombre chino?
B. No tengo todavía
A. Necesitas nombre chino
B. Bueno, mi nombre es Laura…
A. ¿Laura? Bien, es Lao la

Así que a partir de ahora me llamo oficialmente… (Redoble de tambores)

劳拉

La verdad es que después de la prueba de nivel me fui a casa bastante desmotivada y con la sensación de que iba a llorar mucho al día siguiente. Menos mal que las galletas de koala y unas cuantas partidas al UNO alegran a cualquiera en días como estos.

Hoy ha sido mi primer día de clase y no ha sido tan catastrófico como esperaba. ¡Creo que hemos elegido el nivel correcto!

Primera clase: CONVERSACIÓN. La clase se ha centrado básicamente en repetir frases que ella decía y luego hacer frases con algunas expresiones.  Éramos ciento y la madre porque ahora la gente va probando los diferentes niveles para decidir en cual se queda así que nos apoyábamos mutuamente. La profesora se ve simpática y más o menos voy entiendo algunas cosas de las que dice.

Segunda clase: REDACCIÓN. Ha sido una clase desastre. A la profesora no se le entiende prácticamente nada y nos ha tenido que explicar el ejercicio unas 10 veces. Pero me alegra pensar que más de la mitad de la clase iba tan perdida como yo.

De momento creo que sobreviviré aunque voy a tener que estudiar muchísimo y tendré que buscarme un amigo chino para practicar. De momento, siempre me quedará encender la tele para ir acostumbrando el oído y pedirle ayuda a un chico de kazakhstan que se llama Tuka,  tiene 18 años y es un crack!

Mi evolución en las clases, en futuras entradas al blog…劳 que a partir de ahora me llamo ngl conversaciñoe estudiante y la cosa fue m

viernes, 31 de agosto de 2012

Is this real life?


Llevo aquí 5 días y sigo como el niño del famoso vídeo “David after Dentist”. ¿Esto es real? Pero empecemos por el principio: llegada al aeropuerto de Beijing.

Después de estar 9 horas y media metida en un avión, lo que me apetecía era salir a la calle, estirar las piernas y respirar un poco de aire fresco…pero para mi sorpresa, en el cielo había una especie de niebla, familiarmente conocida como “contaminación masiva que casi me perfora los pulmones”.

Allí en el aeropuerto cogimos un bus de 3 horas hasta Tianjin donde ya pudimos observar el estilo de conducción de nuestros amigos los chinos… ESTÁN TODOS LOCOS!  Cada vez que cruzo una calle, temo por mi vida. Hay coches, bicis y peatones en todas direcciones y esto parece la ciudad sin ley. Pero, hemos encontrado la manera de no morir atropellados: pegarnos a un chino que también vaya a cruzar y no separarse de él hasta que se acabe el paso de peatones.

Desde la estación de autobuses de Tianjin, cogimos un taxi hasta la residencia…y como nuevos habitantes europeos de esta ciudad, pagamos la novatada y nos clavaron con el taxi pero estábamos demasiado cansados y desorientados para quejarnos (y también felices por haber sobrevivido porque aquí se meten en contra dirección para adelantar con toda la tranquilidad del mundo).

La habitación y la residencia están bastante bien…aunque el tema internet ya es un mundo aparte.

La verdad es que el shock cultural es más fuerte de lo que esperaba porque la mayoría de los chinos no saben inglés y todos te miran por la calle y se ríen porque eres occidental. Además todavía no me oriento por la ciudad y no sé donde están muchas cosas, pero imagino que poco a poco me iré adaptando y la cosa irá a mejor (incluido mi nivel de chino).

Incluso para ir a comprar es toda una odisea. Por poner un ejemplo: ayer intentamos comprarnos unos teléfonos móviles y lo único que conseguimos fue que la chica nos dijera que para comprar un móvil teníamos que venir con un amigo chino. ¿Perdona?

Pero no todo va a ser malo. La comida es muy buena y muy barata. El primer día nos pusimos las botas con unos deliciosos platos y sólo pague 1,5 euros. Y ayer salimos un rato con los occidentales de la residencia y hemos estado visitando varios sitios (las fotos están en el sitio-prohibido-por-los-chinos), así que poco a poco creo que le voy a ir encontrando el encanto a está caótica ciudad.

Mañana tenemos examen de nivel (aunque nos han dicho que no sirve de nada), así que hoy toca estudiar un poquito y descansar porque a partir del lunes empieza la muerte. ¡Voy a llorar mucho en clase!  Pero ya os contaré cómo me va en mi primer día de clase en otra entrada del blog.

De momento me despido diciendo que os echo mucho de menos y que por suerte la diferencia horaria no me impide hablar con algunos de vosotros de vez en cuando.


¡Muchos besos desde Tianjin!

domingo, 26 de agosto de 2012

¿Preparada?

Parece mentira, pero ya llegó el día. Después de mi momento de crisis y de ponerme de los nervios con la maleta, ya está lista (o eso creo). También me he despedido de familiares y amigos...y ya sólo me queda ir al aeropuerto cargada de nervios, ilusión y un poco de tristeza por dejar a personas muy importantes en España y en Copenhague. Mañana va a ser un día largo, pero prometo dar señales de vida lo antes posible. 

No sé si estoy preparada para lo que me voy a encontrar, pero ya os iré contando mis aventuras y desventuras por el gigante asiático porque estoy segura que algunas de ellas serán dignas de mención. 

De momento no tengo mucho más que decir, así que me despido e intentaré ir actualizando el blog con frecuencia (aunque no prometo nada). 

!Os voy a echar mucho de menos!

CHINA, HERE I GO!